Cuando fuimos invitadas a ser parte de este Sistema de Autoevaluación de la Calidad de la Educación Parvularia, nos sentimos fuertemente gratificadas de que nuestra labor fuera valorada y reconocida por la JUNJI, que nos eligió junto a otros 20 Jardines Infantiles de la Región Metropolitana para participar en este proceso.
Como Sub directora Pedagógica asumí esto como un tremendo desafío que debía afrontar con la participación y compromiso de todo el equipo docente, ya que debíamos comenzar un proceso de autoevaluación arduo y minucioso, deteniéndonos a revisar cada detalle de la labor pedagógica y funcionamiento general.
Desde que comenzamos, hemos elaborado diversos planes de mejora que nos han permitido perfeccionar aspectos que ya estaban considerados en nuestro proyecto e implementar otros que no estaban contemplados como por ejemplo el cuidado del medio ambiente y promoción del buen trato infantil, entre otros. En este proceso he sentido gran satisfacción al observar el nivel de compromiso del equipo docente, al participar en la creación de éstos y llevar a cabo las acciones planificadas en conjunto. Al mismo tiempo, este proceso de introspección me ha permitido darme cuenta que el quehacer educativo del Jardín, es desarrollado en un alto nivel, existiendo procedimientos de excelencia como el de planificación, evaluación e informes entregados a los padres entre otros.
Este es un proceso continuo que se realiza periódicamente y en cada ocasión en que hemos aplicado la pauta, veo con alegría que hemos superado nuestras propias evaluaciones, lo que me produce gran tranquilidad y certeza de que la labor pedagógica realizada esta bien encaminada y está dando los frutos que siempre hemos esperado. |